¿Estás valorando comprar un coche eléctrico de segunda mano y no sabes por dónde empezar? Es normal tener dudas sobre el estado de la batería, la compatibilidad de carga, los costes futuros o si la garantía aún te cubrirá. En esta guía práctica encontrarás todo lo que debes revisar antes de cerrar la compra: desde la salud de la batería hasta las pruebas de conducción, pasando por documentación, carga y mantenimiento. Lee con calma, ve marcando puntos y pide al vendedor pruebas de todo lo que sea relevante.
Qué diferencia a un usado eléctrico de uno de combustión
Un coche eléctrico tiene menos piezas móviles y requiere menos mantenimiento rutinario, pero su valor y usabilidad dependen en gran medida de la batería de alta tensión, el sistema de gestión térmica y la infraestructura de carga. Además, la electrónica de potencia, el software y la carga rápida influyen de forma directa en el rendimiento y en el estado a largo plazo.
- Menos mantenimiento mecánico: no hay aceite de motor, embrague ni caja de cambios tradicional.
- La batería es clave: su estado de salud (SoH) y la degradación determinan autonomía y valor.
- Carga y compatibilidad: el tipo de conector y la potencia de carga (AC/DC) condicionan el día a día.
- Actualizaciones de software: pueden mejorar eficiencia, autonomía y funciones, o resolver fallos.
Checklist esencial antes de comprar
Utiliza esta lista como guía de inspección y negocia con datos objetivos.
- Batería: informe de SoH, historial de cargas, gestión térmica, consumo real y autonomía.
- Carga: prueba en AC y DC, estado del puerto y cables, compatibilidad Type 2/CCS o CHAdeMO.
- Garantías: vigencia y transferibilidad de la batería y del vehículo; campañas y revisiones.
- Diagnóstico: lectura con OBD y aplicación compatible; códigos de error; estado de 12 V.
- Historial: mantenimiento, facturas, partes de accidente, kilometraje verificado.
- Prueba de conducción: consumo, regeneración, ruidos, frenada, dirección y asistencias ADAS.
- Inspección física: bajos y protección del pack, corrosión, neumáticos, frenos, suspensiones.
- Equipamiento: cables incluidos (Modo 2 y Modo 3), wallbox, adaptadores, doble juego de llaves.
- Costes: seguro, neumáticos, cargador doméstico, precio de la energía, actualizaciones.
Batería: qué mirar y cómo interpretarlo
Estado de salud (SoH) y degradación
La batería es el componente más caro del coche eléctrico. Su SoH (estado de salud) expresa qué porcentaje de su capacidad útil conserva respecto a la original. Un SoH del 90% implica, a grandes rasgos, un 10% menos de autonomía comparado con nuevo.
- Pide un informe de SoH emitido por servicio oficial o taller especializado. También puedes solicitar una lectura OBD con una app compatible con la marca/modelo.
- Valores orientativos: por encima del 85% suele ser razonable para vehículos con 3–5 años, siempre que el precio lo refleje. Por debajo del 80% conviene negociar con fuerza o descartar si la autonomía queda corta para tu uso.
- Degradación esperable: suele ser más acusada en los primeros 1–2 años y luego se estabiliza. El clima cálido y las cargas rápidas frecuentes aceleran la degradación si el modelo carece de buena gestión térmica.
Tipo de química y gestión térmica
No todas las baterías se comportan igual:
- NMC/NCA (níquel-manganeso-cobalto / níquel-cobalto-aluminio): densidad energética alta; prefieren no permanecer al 100% durante largos periodos. La gestión térmica líquida es una ventaja importante.
- LFP (fosfato de hierro y litio): más tolerantes a cargas al 100% y a muchos ciclos, pero con menor densidad energética. Su rendimiento en frío puede ser menor.
- Gestión térmica: verifica si el modelo tiene refrigeración líquida de la batería. Modelos con refrigeración pasiva pueden degradar más en climas calurosos.
Autonomía real y consumo
La cifra WLTP es orientativa. Lo útil es medir el consumo en tu entorno.
- Prueba práctica: realiza un recorrido mixto de 30–50 km, parte con carga entre 70–90% y termina cerca del 20–30%. Anota kWh/100 km y extrapola la autonomía según la capacidad útil estimada.
- Historial de consumo: pide capturas del ordenador de a bordo (promedios de 1.000–10.000 km) y compáralos con tu prueba.
Señales de alarma en la batería
- Mensajes de error o potencia limitada: pueden indicar celdas desbalanceadas o problemas del sistema de alta tensión.
- Caídas bruscas de porcentaje entre 20–10% o desconexiones inesperadas: revisa con diagnóstico.
- Ruidos inusuales del sistema de refrigeración o ventiladores a máxima velocidad con temperaturas suaves.
Seguridad: nunca manipules componentes de alta tensión (cables naranjas). Cualquier intervención debe hacerla un profesional.
Sistema de carga: compatibilidades, pruebas y componentes
Conectores y potencias
- AC (corriente alterna): en Europa, toma Type 2. Comprueba la potencia del cargador interno del coche (p. ej., 7,4 kW, 11 kW o 22 kW), clave para carga en casa o trabajo.
- DC (carga rápida): estándar CCS en la mayoría de modelos modernos; CHAdeMO en algunos más antiguos. Verifica la potencia máxima admitida (p. ej., 50, 100, 150 kW) y el perfil de taper (cómo reduce potencia a partir de cierto porcentaje).
Pruebas que debes realizar
- Carga en AC: conecta a un wallbox o punto público. Comprueba que el coche alcance la potencia esperada y que no haya cortes. Observa la temperatura del cable y el bloqueo del puerto.
- Carga en DC: conecta en un cargador rápido y monitorea la potencia inicial y su mantenimiento hasta el 50–60%. Potencias muy por debajo de lo esperado pueden indicar limitaciones por temperatura, batería degradada o software desactualizado.
- Equipos incluidos: pide ver el cable Modo 3 (Type 2) y el cargador portátil Modo 2. Revisa clavijas, pines, estado de la funda y que el pestillo del puerto trabaje bien.
Estado físico del puerto y sellados
- Tapas y juntas: deben sellar correctamente; busca corrosión en pines o suciedad.
- Fijación y bloqueo: verifica que el bloqueo del conector funcione y no haya holguras.
Instalación doméstica y compatibilidad futura
- Onboard charger: si tu vivienda ofrece trifásica, un cargador interno de 11–22 kW es ventajoso; si no, 7,4 kW monofásico suele ser suficiente.
- Planifica rutas: si dependes de DC, asegúrate de que el coche mantenga potencias razonables y sea compatible con la red de tu zona.
Garantías, historial y documentación
Garantía de batería y vehículo
- Típico del sector: muchas marcas ofrecen 8 años o 160.000 km para la batería hasta un SoH mínimo (p. ej., 70%). Confírmalo en el contrato y manual.
- Transferibilidad: verifica que la garantía de la batería se transfiere al nuevo propietario y que se han cumplido los requisitos (revisiones, uso adecuado).
- Extensiones: pregunta por extensiones de garantía o contratos de servicio vigentes y si pueden traspasarse.
Historial de mantenimiento y actualizaciones
- Facturas de revisiones y reparaciones: busca intervenciones en batería, electrónica de potencia, bomba de calor y sistema de refrigeración.
- Campañas y recalls: pide certificación de que se han realizado todas. Algunas actualizaciones mejoran la carga rápida o la eficiencia.
- Software: confirma que el coche tiene las últimas actualizaciones y que la conectividad (telemática) funciona.
Verificación legal y de daños
- Kilometraje: contrasta en inspecciones técnicas, facturas y registros.
- Accidentes: solicita informes y revisa el bastidor. Daños en bajos pueden afectar al pack de batería.
- Propiedad: coincide VIN y datos del titular. Comprueba cargas, embargos o multas pendientes según la normativa de tu país.
Inspección física y diagnóstico eléctrico
Bajos y pack de batería
- Protecciones: examina cubrecárter y escudos del pack. Golpes o abolladuras son motivo de revisión profesional inmediata.
- Corrosión: busca óxido en anclajes, subchasis y tornillería; presta atención a zonas costeras.
Sistema térmico
- Refrigerante: verifica niveles y posibles fugas en mangueras del sistema de batería, motor y cargador.
- Bomba de calor: si equipa, confirma funcionamiento. Mejora eficiencia en climas fríos.
Electrónica de potencia y 12 V
- Inversor y convertidor DC/DC: ante ruidos o códigos de error, solicita diagnóstico profesional.
- Batería de 12 V: pieza pequeña pero crítica; su fallo genera múltiples alertas. Pide prueba de carga y fecha de sustitución.
Frenos, neumáticos y suspensión
- Frenos: la regeneración reduce el desgaste, pero pueden aparecer cristalización o óxido en discos. Comprueba grosor de pastillas y estado de discos.
- Neumáticos: los eléctricos son pesados y con par alto. Revisa desgaste uniforme, índice de carga y marcaje adecuado para baja rumorosidad.
- Suspensión: observa ruidos, topes y fugas en amortiguadores.
Prueba de conducción: qué medir y cómo
Antes de salir
- Presión de neumáticos correcta y nivel de carga suficiente.
- Modos de conducción y nivel de regeneración ajustados a tu gusto.
Durante la prueba
- Respuesta del acelerador lineal y sin tirones.
- Regeneración consistente; prueba conducción con un pedal si el modelo lo permite.
- Ruidos: busca zumbidos anómalos en rodamientos o silbidos a alta velocidad.
- Climatización: verifica calefacción, aire acondicionado y bomba de calor. Observa impacto en el consumo.
- ADAS: comprueba control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril y sensores.
Al finalizar
- Consumo medio del trayecto (kWh/100 km) y porcentaje consumido. Contrástalo con la capacidad útil estimada.
- Registro de eventos: revisa si hay avisos temporales o persistentes en el cuadro.
Diagnóstico con OBD y aplicaciones
Una lectura OBD con adaptador compatible y app específica de la marca puede ofrecer datos útiles:
- SoH real, voltaje por celdas y balanceo.
- Temperaturas de la batería y límites de carga/descarga.
- Códigos de error de BMS, inversor y cargador interno.
Si no te sientes cómodo, recurre a un taller especializado en vehículos eléctricos para una pre-compra con informe.
Costes de propiedad y negociación
Costes recurrentes
- Energía: calcula coste por kWh en casa y en red pública. Considera tarifas valle y potencia contratada.
- Wallbox: si no tienes, presupuesto para la instalación (cableado, protecciones y posible gestión dinámica de carga).
- Neumáticos: pueden ser más caros por especificación. Considera su estado para negociar.
- Mantenimiento: líquidos del sistema térmico, filtro de habitáculo y chequeos de seguridad.
Cómo usar la información para negociar
- SoH y autonomía: una batería al 82–85% justifica un ajuste de precio frente a una al 90–95%.
- Carga rápida limitada: si el coche no alcanza potencias esperadas, pide actualización de software o descuenta el posible diagnóstico.
- Accesorios: valora cables, adaptadores y, si el vendedor incluye wallbox, su antigüedad y certificación.
Modelos y particularidades a considerar
- Años y revisiones: algunos modelos han mejorado mucho en hardware y software con los años. Revisa si el MY (año modelo) incorpora mejoras en batería o carga.
- Clima: vehículos usados en zonas muy cálidas o muy frías pueden mostrar más degradación o consumo superior en invierno.
- Uso previo: taxis o VTC con muchos ciclos de carga rápida pueden tener más estrés térmico; no es excluyente, pero exige pruebas más rigurosas.
Preguntas clave para el vendedor
- ¿Cuál es el SoH actual y quién lo certifica?
- ¿Está la garantía de batería vigente y es transferible?
- ¿Se han realizado recalls o actualizaciones de software/hardware?
- ¿Incluye cables de carga Modo 2 y Modo 3? ¿Estado de conectores?
- ¿Se ha sustituido la batería de 12 V recientemente?
- ¿Historial de cargas rápidas y de mantenimiento?
- ¿Algún daño en bajos o reparaciones que afecten al pack?
Resumen operativo para tu compra
- Pide y verifica SoH con informe.
- Haz prueba de carga en AC y DC.
- Comprueba garantía, software y recalls.
- Realiza diagnóstico con OBD o taller especializado.
- Ejecuta prueba de conducción con medición de consumo.
- Inspecciona bajos, frenos y neumáticos.
- Asegura documentación y accesorios incluidos.
- Negocia el precio según los hallazgos.